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(Opinión) Retorno, Venezuela. Por Américo De Grazia

Por Punto de Corte
Exclusiva | Américo De Grazia afirma que el G4 se reserva el derecho de admisión y veto
Caracas, 07 de junio de 2021
“No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy” Abraham Lincoln

A manera de inventario, es pertinente, hacer un balance de la puesta en escena de los últimos acontecimientos políticos que hemos intentando construir, de abajo hacia arriba y de afuera hacia adentro. En esta tarea, estamos comprometidos un conjunto de venezolanos de distintas tendencias pero con propósitos similares. Comenzamos por Guayana por las raíces que nos vinculan.

La idea motivadora es ser útiles a una ciudadanía desesperanzada, inmovilizada y desconfiada, por múltiples y sobradas razones. Fue así cómo decidimos romper el celofán y el silencio. Sacamos el debate tras bastidores de los cenáculos partidistas y lo pusimos sobre la mesa. Dejamos en evidencias, que el oficio de país, no es un debate exclusivo para elites, cúpulas o clubes de exquisitos; es un tema que interesa a todos los ciudadanos, en consecuencia, no deben estar eximidos de participar. Tal como apunta la politóloga venezolana Maryhen Jiménez: “Si la democracia es el destino, ella también debería ser la ruta”.

Por ello tiramos al cesto de la basura todos los mantras, desechándolos como instrumentación de vuelo ciego. Por dos razones principales: No tener protocolo de uso y exclusión ciudadana.

Destacamos que, a falta de unidad nacional, buena es la unidad regional. Agotado el tiempo de los cogollos burocráticos sin plan, con diagnóstico sin acción; impedidos de negociar entre ellos la construcción de una ruta, un instrumento, un plan y una estrategia, decidimos entonces acudir a la infalible y clásica fórmula desde abajo y con la gente. Eso nos ha permitido en Guayana, anticipar eventos a propósito de construir escenarios; partiendo del hecho electoral de las regiones y en unidad de propósitos.

En esta fase se hizo inevitable dar tantas explicaciones cómo fuesen necesarias y exigir otras tantas a los contrarios a nuestras propuestas. Lo satisfactorio en este capítulo, es el hecho irrefutable de pretender “matar” al mensajero, para evitar que el mensaje llegara. Inútil esfuerzo de los miembros del club de la inercia, los colonizados por el miedo, los alienados por el odio y los autores de los mantras mágicos y tóxicos. Ninguno fue capaz de mostrar una ruta distinta o una opción diferente a la nuestra. Que se resume en regionales plebiscitarias, referéndum revocatorio y presidenciales libres.

Otra verdad de Perogrullo, es la relativa a la unidad de propósitos, a la capacidad de movilización y organización ciudadana que derivan del hecho electoral. Retomando y fortaleciendo la capacidad cívica de los venezolanos; sin desdeñar las posibilidades que tiene el régimen de generar desconfianza en el proceso, con la clara intensión de desestimular la participación ciudadana; Estrategia que le ha representado enormes beneficios a los usurpadores del poder a lo largo de los últimos 22 años; La respuesta de nuestra parte no se hizo esperar y no fue menos retadora de quién suele amenazar; Aunque nombren a Diosdado Cabello en la dirección del CNE, los vamos a derrotar por nocaut en Bolívar. Nuestra tarea es mantenernos alentados siendo impermeables e inmunes ante las bellaquerías de los tiranos; rompiendo con la conducta de duquesa ofendida como carta que suele jugar la audiencia opositora venezolana, sin reparar en el efecto colateral que esto traduce aguas abajo.

Emprendimos la tarea titánica, de convertir el músculo electoral de los partidos en la fuerza de cambio social más importante de esta jornada, constituyendo los comités de derechos ciudadanos en cada centro de votación, en cada sector, en cada centro laboral, en cada familia. Con el propósito de darle direccionalidad a las luchas más sentidas de la gente, con la claridad meridiana de ponernos al frente de las complicadas tareas que implican el reto.

Y por último, la reingeniería de una campaña electoral es una gesta de profundo y transcendental compromiso político, de cambio, por restablecer la democracia y la libertad como forma de vida y como expresión manifiesta de los derechos ciudadanos. Elecciones que deben ser exhibidas como instrumento de cambio y desarrollo para el pueblo y no, de utilería narcisista.

Las vanguardias políticas, siempre surgen al calor de las luchas y no, en laboratorios de marketing electoral. Cada uno de los que asumimos el rol de dar la cara, sabemos la magnitud del compromiso y los riesgos que implican nuestra participación proactiva en el proyecto de recuperar al país. Ese es el origen de mi retorno a Venezuela.

Punto de Corte no se hace responsable de las opiniones expresadas en los artículos, quedando entendido que son de entera responsabilidad de sus autores

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