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(Opinión) El fracaso del programa “cada familia un escuela”. Por Ofelia Rivera López

Por Punto de Corte
programa cada familia un escuela
Caracas, 28 de junio de 2020.
Por: Ofelia Rivera López*

El impacto de la pandemia generado por el virus COVID- 19 es inmensurable y quizás se requiere de mucho tiempo para que podamos recuperar cierta normalidad. En todos los ámbitos se acentúan en mayor o menor grado sus efectos. Las medidas sanitarias orientadas por la Organización Mundial de la Salud han obligado a la población a cumplir la “cuarentena social” para resguardarse en casa ante lo grave de sus consecuencias cambiando el modo de
vida del planeta. Se estima que más de 156 millones de estudiantes están fuera de la escuela en América Latina debido al CORONAVIRUS y a nivel mundial 1.370 millones de alumnos. Estas cifras fueron estimadas por la Organización de Naciones Unidas en las primeras semanas de la pandemia. (Noticias ONU,26/3/2020).

En el caso venezolano se estima que según cifras del Ministerio de Educación estaríamos hablando de más de 7 millones de estudiantes. Situación que según expertos e investigadores es cuestionable dada la crisis humanitaria que vive el país , siendo la población escolar más pobre la más afectada por sus condiciones de pobreza y por la carencia de los servicios públicos tan vitales como agua, electricidad y transporte. A pocas horas del decreto del Estado de Alarma en el país, las autoridades ministeriales no vacilaron en imponer a golpe y porrazo la suspensión de actividades de manera inconsulta incluyendo el Programa “Cada
familia una escuela”. Sin ninguna planificación, estudio y análisis de la situación pedagógica de los estudiantes y mucho menos de las condiciones y capacidad tecnológica necesaria.

Es imprescindible indagar sobre las verdaderas intencionalidades de este programa. Su objetivo era inicialmente ser el soporte educativo para que los estudiantes recibieran “las clases”. Pero ya el propio nombre revela los objetivos reales. En primer lugar trasladar la responsabilidad de la escuela a los padres utilizando además las llamadas UBCH, los consejos comunales, los consejos educativos, la organización bolivariana de padres y las estructuras del partido político de gobierno. Con esta acción se terminaría de dar el golpe final al Estado
Docente al evadir la responsabilidad del Estado en materia educativa.

En este sentido recordemos que nuestra Constitución es muy clara en su artículo 102 :
“La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades…..”.

Visto desde la perspectiva impuesta por el ME se asume que la Sociedad educadora es la responsable de la educación y no el Estado. Quedando claro que se niega el principio de corresponsabilidad donde tanto la familia, el maestro, las iglesias, los medios de comunicación, las instituciones y el gobierno son responsables en su conjunto de garantizar la educación de los ciudadanos. Siendo el Ministerio de Educación a su vez corresponsable de que se cumpla lo establecido constitucionalmente. Es evidente que esta visión confunde el Estado con el gobierno. Y se está actuando contrario a la norma constitucional. Se obliga
a maestros a asistir a la escuela a través de supervisores y directores, se convoca
a los consejos comunales, UBH y demás instancias con actividades no esenciales,
violando la propia cuarentena y poniendo en peligro a la comunidad en general.

El maestro es insustituible

Las redes sociales y las tecnologías de la comunicación e Información no podrán nunca sustituir al maestro. Sin dejar de reconocer el importante papel de las mismas. El educador tiene una conexión directa con el estudiante que nunca podrá un equipo tecnológico sustituir, porque detrás de él, la existencia humana es innegable. Si bien la familia tiene la responsabilidad primaria de la formación en valores y principios, no es menos cierto que el valor del maestro y la escuela es indispensable para el proceso de socialización, de formación de ciudadanía.

El amor del maestro o del profesor

Trasciende en el tiempo y en ocasiones llega a sustituir al padre o a la madre sobre todo en familias en condición de pobreza. En el nuevo modelo desarrollado del programa “Cada familia una escuela” el papel preponderante no lo llevan los educadores sino los responsables de los medios de TV. Y se ha incurrido en el grave error de “ transferir” funciones pedagógicas a los padres, complicándoles el panorama del ya agitado papel de formadores que cumplen en el hogar.

Muchos comentario han trascendido la cotidianidad cuando los padres comenta:” a mi se me olvido lo de las sucesiones o la potenciación”. Creándose entonces un panorama más crítico de angustia al no poder ayudar a sus hijos, por no tener la ayuda necesaria para apoyarlos.

Es evidente que más allá de la intencionalidad política del control y de manipulación el programa CF1E es un fracaso y se ha convertido en un instrumento de exclusión y de discriminación social. En la primera fase en manos de la televisora del ME co VTV y ahora en VIVE TV se intenta cumplir con una serie de “clases “que no son tales con muchos errores en contenidos y en la didáctica a aplicar para desarrollarlos. Por otra parte, efectivamente no sabemos si están dando los resultados pedagógicos según lo que inicialmente se plantearon. La carencia de capacidad tecnológica de equipos como teléfonos, portátiles o computadoras tanto de estudiantes como de profesores hace imposible que llegue a todos. No hay electricidad en muchos estados y regiones del país, el Internet es intermitente, poco cobertura de la señal de TV después del cierre de DIRECTV para agudizar el panorama. La radio que es un instrumento importante no ha sido utilizada en toda su extensión. Fe y Alegría quien tiene mas de 60 años en esta ardua tarea y que sistemáticamente ha tratado de llevar su esfuerzo para lograr que todos puedan recibir herramientas básicas de aprendizaje, no tiene los resultados esperados. De acuerdo al programa que llevan adelante “Maestros al teléfono” solo “ 43 por ciento de los estudiantes ha podido participar a en las actividades remotas, mientras 57 por ciento, aún no ha sido localizado”.( Efecto Cocuyo, 2020,mayo).

El programa “Cada familia una escuela” esta lleno de improvisación

No es educación a distancia mucho menos educación en línea como quiere hacerse ver
el despacho ministerial. La primera tiene una metodología de enseñanza y aprendizaje en la que la interacción entre profesor y estudiante no es presencial ni necesariamente simultánea y existe un medio de comunicación a través del cual fluye la información. Viene acompañado de un material instruccional. Se usan las TIC, como instrumentos de comunicación desde el Internet. Antes, se hacía través del correo, la televisión y la radio. Parte de esta modalidad puede tener un porcentaje presencial. Ejemplos concretos como el caso de Fe y Alegría
donde se utiliza un tiempo presencial para reforzar contenidos de la guía orientadora en educación media o en la UCV en el caso de los EUS. Esta corriente esta basada en el autoaprendizaje. En tanto, que en la educación en línea, básicamente soporta todo su desarrollo en el uso de las Tecnologías de la Información. No hay ningún tipo de actividad presencial. El ME no preparo ningún tipo de material básico previo con los contenidos básicos por grado para llevar el seguimiento de los contenidos a desarrollar por tanto no hay un sentido de unicidad y de supervisión de las orientaciones pedagógicas. Se ha desatado
una gran cantidad de actividades y de tareas sin sentido que ha provocado el agotamiento y angustias a los padres y representantes que no saben si buscar comida o orientar con lo que pueden a sus hijos.

Crece la exclusión escolar

Sí, mas del 80 por ciento de la población en el país esta en condición de pobreza como pueden acceder a un teléfono inteligente, a una computadora o a Internet. Solo el sector de la población escolar donde sus padres tienen mejores ingresos pudiera acceder a estos instrumentos.

Generalmente solo aquellos ubicados en escuelas privadas de mayores recursos en las grandes ciudades como Caracas, Maracay, Valencia. El resto de los estudiantes tiene que conformarse con las orientaciones que con el mayor esfuerzo hacen llegar los educadores, a pesar del agotamiento físico que esta generando. Con todos los esfuerzos que hacen educadores y padres en planteles privados. Señala un el educador Carlos Moreno que en su Colegio en la parroquia El Paraíso en Caracas “estimamos que un 60 por ciento esta utilizando alguna herramientas tecnológicas”. En Delta Amacuro, Amazonas el acceso a
Internet es limitado. Sin contar la gran cantidad de zonas y regiones del país que no cuentan con electricidad. Las llamadas “Canaimitas” no llegaron a la totalidad de la población escolar. Los llamados Centros Bolivarianos de Información y Comunicación han sido desmantelados y son escasas las escuelas que disfrutan del Internet. En razón de ello estimamos que hay importante número de estudiantes que no están recibiendo atención escolar o que se han dejado a la “ buena de Dios “. En las zonas rurales donde los educadores no tienen efectivo,
no hay transporte ni gasolina ha sido casi imposible que los educadores logren conectarse con los estudiantes porque dicho sea de paso “ no hay Internet ni cable “.

No es verdad que se están atendiendo todos los niveles y modalidades. En educación especial más de 150 mil niños no están siendo atendidos directamente. En esta modalidad educativa no puedes improvisar ni tampoco puedes direccionar. El niño requiere la atención constante, diaria no por TV ni por radio. Hay que buscar mecanismos para atender los estudiantes de esta modalidad.

Sin recursos tecnológicos sin recursos económicos es imposible el desarrollo de las TIC

La única herramienta con la que cuentan los maestros son los conocimientos y las metodologías para hacerlos crecer. Desde que se inició el COVID 19 en Venezuela solo el 58 por ciento de los educadores de Fe y Alegría han podido trabajar a distancia según señalan los responsables de la Campaña “Maestros al Teléfono” en declaraciones a Efecto Cocuyo. ( 30-05-2020). Esto ocurre en una organización que atienden 102.982 estudiantes y con 4581
docentes. Si esto lo tomáramos como un estudio concreto, los resultados muestran que a pesar de los esfuerzos del docente, ha sido imposible atender el 100 por ciento de los estudiantes. Son muchos los hechos diarios en todos cada uno de los rincones del país donde las condiciones reales hacen imposible llegar a “Cada familia una escuela”. Los maestros “inventan” acciones que incluye rezar para que haya luz, que se puedan conectar de un teléfono prestado, que haya señal de TV o de radio, que puedan transcribir los ejercicios en una hoja, que puedan llegar hasta la escuela o simplemente que puedan comer algo para
seguir adelante. La inversión en horas de trabajo es entre 7 u 8 horas seguidas con la consecuencia probablemente de la afectación de la salud en muchos de los maestros, la desatención familiar y una dedicación por horas de trabajo por la que no esta recibiendo remuneración alguna.

La carrera es por aprobar el año escolar y no por aprender

El propósito es salvar el año como sea; no se alcanzan aprendizajes. Eso significa que se recibió información pero no hubo transformación del conocimiento. Se intenta demostrar que es un exitazo el año escolar pero no tienen como demostrar que efectivamente hubo aprendizaje. No hay elementos de verificación del rendimiento obtenido. Ya el Ministerio de Educación viene desde hace varios años haciendo la promoción automática por lo que la deuda educativa con los estudiantes sigue creciendo. En todos los niveles la situación es preocupante. En el caso particular de Educación Media ( Secundaria).Nos preguntamos: ¿egresan nuestros bachilleres con los conocimientos necesarios mínimos para proseguir
estudios o para realizar un trabajo?. Esta reflexión ha sido permanente, sin embargo, hoy tendríamos que señalar que estamos en peores condiciones que hace 10 años. En este sentido es pertinente considerar que antes de la pandemia, el numero de días sin clase presenciales ha venido creciendo, sobre todo el año pasado cuando se suspendieron las actividades académicas por el apagón. Hay un número de horas académicas no cumplidas. Hay asignaturas que los estudiantes no han recibido ningún tipo de contenido lo han recibido
parcialmente sobre todo en conocimientos referidos a alas especialidades de Matemática, física, química, biología e inglés entres otros. En el caso de carreras con salida laboral (escuelas técnicas) el número de horas para la realización de prácticas profesionales se ha reducido. Una segunda reflexión en este sentido ¿estamos formando para el ocio y el desempleo? . Por que al no tener los jóvenes opciones adecuadas optan por abandonar las instituciones educativas y en la mayoría de los casos por contar con escasos recursos el camino es trágico y tortuoso.

La vida o la muerte en la esperanza educativa nacional

A lo imprescindible, a lo esencial, el aprendizaje para la vida no se le da la importancia que merece. La promoción de la salud, la prevención, la protección humana se le maneja como un eslogan publicitario, como amenaza de coacción y no con reflexión necesaria para el cuidado de la vida de todos. El papel de la educación es de vital importancia para lograr educar a la población en el impacto de la pandemia y de cualquier enfermedad que afecte a la población porque se trata de enseñar para la vida y no para la muerte. Las medidas epidemiológicas
son imprescindibles para lograr calidad de vida , de allí que el conocimiento de la realidad que vivimos no puede ser utilizada para el hostigamiento sino para el aprendizaje comunitario de que la afectación de una persona afectará a una familia y luego a una comunidad.

Finalmente, quisiéramos señalar que más allá del fracaso de este programa en su implementación, el COVID 19 seguirá afectando y ahora con mayor incidencia en el número de casos que viene anunciando los responsables del sector salud.

Las políticas educativas deben adecuarse a las condiciones que la realidad nos
impone. Hay que resarcir el daño causado a la población escolar y a la ciudadanía
en general. Coloquemos la mirada en nuestro futuro para avanzar en lograr una
educación democrática de calidad para todos los ciudadanos.

(*) Coordinadora del Movimiento Pedagogía Progresista

* Punto de Corte no se hace responsable de las opiniones expresadas en los artículos, quedando entendido que son de entera responsabilidad de sus autores.

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